La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, se sentó junto al presidente palestino, Mahmud Abbas, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para discutir la disputa más inmediata entre las partes: la expiración de una veda de nuevas construcciones en las colonias judías en tierras palestinas.
Clinton reiteró ayer el llamado a Israel del presidente estadounidense, Barack Obama, a prorrogar la moratoria parcial a la construcción en las colonias de Cisjordania, que expira el 26 de septiembre, pero también dijo que será necesario un esfuerzo de ambas partes para resolver las diferencias.
Abbas amenazó varias veces con abandonar las negociaciones de paz, retomadas hace diez días tras un estancamiento de 20 meses, si se reanudan las construcciones, lo que proyecta una sombría perspectiva sobre la reunión en el balneario egipcio de Sharm el-Sheikh.
Netanyahu no dijo qué decisión tomará sobre la moratoria, pero la prensa israelí afirma que el gobierno planea dejar que expire pero restringiendo al mismo tiempo nuevas construcciones, para evitar una disputa con la Casa Blanca.
Antes de sentarse junto a Abbas y Netanyahu, Clinton se reunió con el presidente de Egipto, Hosni Mubarak, cuyo país es visto como uno de los promotores indispensables de cualquier acuerdo árabe-israelí.
El canciller egipcio, Ahmed Abul Gheit, advirtió que "Israel debe congelar la construcción de asentamientos y evitar el intento de ganar tiempo".
En tanto, la secretaria de Estado norteamericana se reunirá el jueves con el rey jordano Abdalá II para hablar de las negociaciones directas entre israelíes y palestinos. "El Rey y la secretaria de Estado mantendrán un almuerzo de trabajo centrado en los medios para lograr la paz".
El conflicto esta basado en una serie de disputas territoriales en donde los palestinos quieren que su Estado abarque Cisjordania y la Franja de Gaza y tenga a Jerusalén este como capital, todos territorios capturados por Israel en una guerra en 1967.
Israel se retiró de Gaza en 2005 y dice estar dispuesto a discutir el tema de los asentamientos cisjordanos, pero Netanyahu ya descartó ceder Jerusalén este, el sector de mayoría árabe de la ciudad sagrada, y lo dejó explícitamente afuera de la moratoria.
fuente ambito.com