Archivo de Notas TotalNews Agency
No Result
View All Result
No Result
View All Result
Archivo de Notas TotalNews Agency
No Result
View All Result

“Parece que el voto hoy no se conquista con hechos politicos”

Redacción TN by Redacción TN
13 enero, 2010
in Opinion
0
0
SHARES
0
VIEWS
Share on FacebookShare on Twitter

inferioridad respecto de entonces. "Hoy ?añade el ex director de la Biblioteca Nacional durante la presidencia de Kirchner? aquella nación que fue el granero del mundo ha dejado su puesto, en América latina, en manos de Brasil, un país que en 1960 estaba muy por detrás de la Argentina. En aquella época, aquí gobernaba Arturo Frondizi y nuestras expectativas puestas en el futuro. La Argentina prometía ser un polo de desarrollo. Pero, entre todos, los argentinos no dejamos que Frondizi concretara aquel proyecto. Y mientras en la universidad muchos protestábamos contra el frondizismo, nos íbamos quedando sin proyecto de país. Mientras tanto, Brasil crecía, pese a las dictaduras".

-Lula dice que Brasil honra sus compromisos…

-Es verdad. En Brasil existe la rivalidad política, pero no con el sentido destructivo que tiene en la Argentina. Cada día amanecemos con un país ocupado por distintos sectores. Pronto cada uno va a tener su piquete para las cosas más ínfimas.

-¿Y qué pasa con la responsabilidad del electorado?

-El voto hoy no se conquista con hechos políticos, sino con plata. Cuando volví del exilio, un dirigente me dijo que para hacer política hay que tener plata. Eso explica algunas cosas, ¿no?

-Néstor y Cristina Kirchner dicen encarnar a los setentistas que habían perdido su oportunidad histórica. Usted vivió el exilio en España. ¿Qué reflexión le merece esto?

-Creo que los Kirchner malversaron su oportunidad histórica. Por mucho que gente de los años 70 defienda este modelo, no es el que soñábamos en el exilio. Mi ilusión era volver a un país democrático, en el que no hubiera autoritarismo. Hasta hace apenas un año, no me imaginaba que se podían tomar medidas abiertamente autoritarias por parte de un gobierno democrático. Mi generación, mayoritariamente, creyó en la democracia.

-¿Qué lo llevó aceptar cargos políticos siendo un escritor con una obra destacada?

– En el país es muy difícil hacer gestión pública. No hice ese trabajo buscando gloria, sino porque era una tarea de utilidad pública.

-A veces parece que hubiera una máquina de impedir el diálogo. ¿Nadie quiere sentarse a la mesa para debatir?

-En los argentinos aumenta la incapacidad de dialogar. No es casual. Perón no dialogó con la oposición. Pero tampoco es un hecho sólo atribuible al peronismo. Buenos Aires no dialogaba con las provincias en la época de los unitarios y los federales. Después, cuando vinieron los radicales y los conservadores, se llegaba a las urnas a los tiros. El ánimo no es debatir. El mensaje para las minorías es destruirlas. El peso del diálogo molesta. Pero no debatir ideas es una mala educación cívica. Todos los discursos hablan de pluralismo, pero al menor cambio de ideas los partidos políticos se dividen y sus representantes cambian de bando. Este es un momento de inflexión en nuestra historia. No sé cómo será reflejado en los libros, pero creo que ésta será interpretada como una instancia cuya tendencia es el pensamiento único.

-Kirchner ha puesto de relieve cierto travestismo de las ideologías. Radicales que se hacen kirchneristas, peronistas que están con la derecha liberal. ¿Cuál es su opinión?

-El mayor error es seguir apostando por viejas antinomias. ¿Qué es hoy ser de derecha o de izquierda? El peronismo es un magma informe, que fue liberal con Menem, desarrollista en la primera presidencia de Perón, de absoluta derecha en la última presidencia de Perón, con López Rega a la cabeza. Pero todos se definían como peronistas. Desde 1945, la Argentina camina al ritmo del peronismo, que es como el espejo del país. Quizás el país y el peronismo sean tan parecidos que han llegado a ser lo mismo…

-¿Son comparables en algún sentido las Argentinas del Centenario y del Bicentenario?

-En 1910, la Argentina estaba entre los primeros países del mundo y Buenos Aires era la París de América latina. Las palabras futuro, esperanza, porvenir, progreso y modernidad eran sinónimos del país. Llegaban entre 900.000 y un millón de inmigrantes, que más tarde conformaron la clase media argentina. Pero en 2010 nadie cree en la idea de país. Esa es una gran diferencia con Brasil.

-¿Cuál debería ser la gran apuesta para el Bicentenario?

-Empezar a dialogar sin miedo, conversar entre las distintas fuerzas políticas. Apostar por el diálogo es hacerlo en favor de la democracia. Y hay que entender que rivalizar políticamente no significa destruir al otro.

HORACIO SALAS
Poeta, historiador y periodista
Edad: 71 años.

Cargos: integra las academias Argentina de la Historia, Nacional del Tango y Porteña del Lunfardo, donde ocupa el sillón Roberto Arlt. Fue director de la Biblioteca Nacional.

Libros: entre otros, El tiempo insuficiente, La corrupción, El tango, El centenario

Fuente : La Nacion

Tags: blinklistcrecdictadurasdiggel historiadorfimasfrondizigooglegranerohoracio salasla argentinala nacionnewsvineocaocupadopaespolo de desarrolloredditreinosoyahoomyweb
Nota Anterior

Inversores salen en manada y los bonos argentinos se derrumban hasta 12%

Nota Siguiente

El estilo K, un bumeran

Next Post

El estilo K, un bumeran

Deja un comentario Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

inferioridad respecto de entonces. "Hoy ?añade el ex director de la Biblioteca Nacional durante la presidencia de Kirchner? aquella nación que fue el granero del mundo ha dejado su puesto, en América latina, en manos de Brasil, un país que en 1960 estaba muy por detrás de la Argentina. En aquella época, aquí gobernaba Arturo Frondizi y nuestras expectativas puestas en el futuro. La Argentina prometía ser un polo de desarrollo. Pero, entre todos, los argentinos no dejamos que Frondizi concretara aquel proyecto. Y mientras en la universidad muchos protestábamos contra el frondizismo, nos íbamos quedando sin proyecto de país. Mientras tanto, Brasil crecía, pese a las dictaduras".

-Lula dice que Brasil honra sus compromisos…

-Es verdad. En Brasil existe la rivalidad política, pero no con el sentido destructivo que tiene en la Argentina. Cada día amanecemos con un país ocupado por distintos sectores. Pronto cada uno va a tener su piquete para las cosas más ínfimas.

-¿Y qué pasa con la responsabilidad del electorado?

-El voto hoy no se conquista con hechos políticos, sino con plata. Cuando volví del exilio, un dirigente me dijo que para hacer política hay que tener plata. Eso explica algunas cosas, ¿no?

-Néstor y Cristina Kirchner dicen encarnar a los setentistas que habían perdido su oportunidad histórica. Usted vivió el exilio en España. ¿Qué reflexión le merece esto?

-Creo que los Kirchner malversaron su oportunidad histórica. Por mucho que gente de los años 70 defienda este modelo, no es el que soñábamos en el exilio. Mi ilusión era volver a un país democrático, en el que no hubiera autoritarismo. Hasta hace apenas un año, no me imaginaba que se podían tomar medidas abiertamente autoritarias por parte de un gobierno democrático. Mi generación, mayoritariamente, creyó en la democracia.

-¿Qué lo llevó aceptar cargos políticos siendo un escritor con una obra destacada?

– En el país es muy difícil hacer gestión pública. No hice ese trabajo buscando gloria, sino porque era una tarea de utilidad pública.

-A veces parece que hubiera una máquina de impedir el diálogo. ¿Nadie quiere sentarse a la mesa para debatir?

-En los argentinos aumenta la incapacidad de dialogar. No es casual. Perón no dialogó con la oposición. Pero tampoco es un hecho sólo atribuible al peronismo. Buenos Aires no dialogaba con las provincias en la época de los unitarios y los federales. Después, cuando vinieron los radicales y los conservadores, se llegaba a las urnas a los tiros. El ánimo no es debatir. El mensaje para las minorías es destruirlas. El peso del diálogo molesta. Pero no debatir ideas es una mala educación cívica. Todos los discursos hablan de pluralismo, pero al menor cambio de ideas los partidos políticos se dividen y sus representantes cambian de bando. Este es un momento de inflexión en nuestra historia. No sé cómo será reflejado en los libros, pero creo que ésta será interpretada como una instancia cuya tendencia es el pensamiento único.

-Kirchner ha puesto de relieve cierto travestismo de las ideologías. Radicales que se hacen kirchneristas, peronistas que están con la derecha liberal. ¿Cuál es su opinión?

-El mayor error es seguir apostando por viejas antinomias. ¿Qué es hoy ser de derecha o de izquierda? El peronismo es un magma informe, que fue liberal con Menem, desarrollista en la primera presidencia de Perón, de absoluta derecha en la última presidencia de Perón, con López Rega a la cabeza. Pero todos se definían como peronistas. Desde 1945, la Argentina camina al ritmo del peronismo, que es como el espejo del país. Quizás el país y el peronismo sean tan parecidos que han llegado a ser lo mismo…

-¿Son comparables en algún sentido las Argentinas del Centenario y del Bicentenario?

-En 1910, la Argentina estaba entre los primeros países del mundo y Buenos Aires era la París de América latina. Las palabras futuro, esperanza, porvenir, progreso y modernidad eran sinónimos del país. Llegaban entre 900.000 y un millón de inmigrantes, que más tarde conformaron la clase media argentina. Pero en 2010 nadie cree en la idea de país. Esa es una gran diferencia con Brasil.

-¿Cuál debería ser la gran apuesta para el Bicentenario?

-Empezar a dialogar sin miedo, conversar entre las distintas fuerzas políticas. Apostar por el diálogo es hacerlo en favor de la democracia. Y hay que entender que rivalizar políticamente no significa destruir al otro.

HORACIO SALAS
Poeta, historiador y periodista
Edad: 71 años.

Cargos: integra las academias Argentina de la Historia, Nacional del Tango y Porteña del Lunfardo, donde ocupa el sillón Roberto Arlt. Fue director de la Biblioteca Nacional.

Libros: entre otros, El tiempo insuficiente, La corrupción, El tango, El centenario

Fuente : La Nacion

No Result
View All Result
  • Activity
  • Archivo TotalNews
  • Búsquedas
  • celp exchange details(Advanced Design)
  • cmc exchange details
  • Members

© 2025 Totalnews Agency