en la forma en que se manejó esto. Pero también, de parte de Redrado, creo que se ocultan segundas intensiones políticas de postularse como opositor, desde un cargo demasiado serio y técnico. (…) No es justo que 40 millones de argentinos estemos viendo una pelea que no tiene ningún sentido. Creo que esto termina rápidamente con la salida de Redrado del Banco Central. Y el gobierno lo que tiene que hacer es designar en ese cargo otra persona que supere en calidad y en prestigio al que está, para dar un claro mensaje al conjunto de la sociedad que las cosas se pueden encaminar por el lado que corresponde. (…) Hay que ver la real intensión de esto. (…) Al país no le conviene usar esos fondos para gastos."