Un crecimieno patrimonial del 158% en el año del tsunami internacional, mientras Cristina tenía que gobernar el país, con los intereses insólitamente altísimos para plazos fijos en dólares y en pesos, con el cobro de alquileres exorbitantes y con la venta de tierras fiscales en El Calafate compradas a precio vil para ganar el 5.000 % es una cachetada al sentido común. Que ninguno de los dos fiscales habilitados haya apelado hace mas grave todavía la situación. Que por primera vez en 10 años en una investigación de esta trascendencia no hayan intervenido los peritos de la Oficina Anticorrupción o de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas que son los únicos especializados en la materia es un escándalo. Pero hay mas despropósitos todavía y le pido que escuche bien: la Corte Suprema decidió intervenir su cuerpo de peritos contables que son los que le dieron al juez Oyarbide los elementos para dictar el sobreseimiento a Néstor y Cristina Kirchner. ¿Por qué los van a intervenir? Porque la auditoria que realizaron arrojó distinto tipo de irregularidades. Incluso todo indica que va a ser desplazado el jefe de esos peritos, Alfredo Peralta. ¿Se entiende? Repito porque es increíble: el cuerpo de peritos que hizo el polémico trabajo que permitió al juez decir que los Kirchner no habían cometido ningún delito está a punto de ser intervenido. Esa es una parte. Pero hay mas. El peritaje no mostró y en consencuencia el juez no vió ni un certificado de plazo fijo de esos intereses que todos envidiamos, ni contratos de alquiler que demuestren o certifiquen los movimientos. Así, tan flojo de papeles, tan carente de documentación, asi fueron sobreseídos los Kirchner. Y de esa manera la justicia recibió otro duro, durísimo, golpe en su credibilidad. El ciudadano común que trabaja todo el día con sacrificio y paga sus impuestos y cumple la ley y no come vidrio confirma sus sospechas de que no todos somos iguales ante al ley o que la señora de los tribunales tiene su balanza inclinada para un lado o que a veces se levanta la venda. Hay mucho por constrir y reconstruir en la Argentina democrática y republicana que soñamos. Hay muchas injusticias sociales que reparar porque no hay democracia completa con un país lleno de pobres, indigentes y desocupados. Es mucho lo que hay que hacer en materia de combate a la inseguridad y a la droga. Pero si hay un pilar que debe ser fortalecido lo antes posible es la justicia independiente y eficiente. Donde no hay justicia no hay futuro. Donde no hay justicia afloran dos enfermedades terribles de la democracia: el todo vale y el salvate solo.