Explosión en Beirut: el gobierno del Líbano, al borde del colapso

El gobierno de coalición libanés del general cristiano maronita Michael Aoun está al borde del colapso, con una serie de renuncias de sus ministros y recriminaciones sectoriales, después de la brutal

explosión de origen desconocido en el puerto de Beirut y la destrucción de la capital libanesa por la onda expansiva.

Al ritmo de dos días de violentas protestas en la plaza de los Mártires reclamando la caída del gobierno y horcas alzadas en la plaza, con el nombre de los dirigentes políticos como Hassan Nasrallah o Gibrail Bassil, los ministros se van uno a uno. Después de las renuncias de la ministra de información se sumó el de finanzas, Ghazi Wazni, y la ministra de justicia, Marie Claude Naj.

La ministra de deportes, Varty Ohanian, el ministro de telecomunicaciones, Talal Hawat y la ministra de desplazados, Ghada Chreim, anunciaron que ellos renunciarán si no hay una renuncia colectiva del gobierno. Otras dimisiones se esperan, a las que se sumarán diputados , incluido el yerno del presidente que dirige el Movimiento Patriótico Libre, al que pertenece Aoun.

Explosión en Beirut



Infografía: Clarín

El Parlamento no se reuniría el jueves para analizar las causas de la explosión si el gobierno dimisiona este lunes. Esa posibilidad es cada hora más probable en Líbano. Puede ser una renuncia colectiva o que un tercio de sus ministros presenten la renuncia.

Una alianza de conveniencia

La complicada alianza del FPM y Hezbollah, la milicia shiíta con el brazo político y militar, que controla el gobierno, está en absoluta crisis. Irán , el aliado de Hezbollah, exigió que “no se politice la explosión”, cuando los rumores libaneses señalan que el nitrato de amonio que explotó estaba controlado en el puerto por Hezbollah.

El secretario general de Hezbollah, Hassan Nasrallah, lo desmintió. Dijo que “no había armas ni explosivos” ni controlaban el puerto. Pero alertó que esos rumores de los medios “pueden llevar a la guerra civil”.

Hassan Diab, el primer ministro, que es un musulmán sunnita como lo indica la división de poderes en Líbano pero es apoyado por el shiíta Hezbollah, declaró que él quiere “nuevas elecciones” y proyecta renunciar en dos meses. Durante el fin de semana , cinco diputados, todos cristianos y opuestos al general Aoun, renunciaron.