Segunda ola de coronavirus en Israel: prohíben reuniones numerosas y cierran negocios, playas y restaurantes hasta nuevo aviso

Con casi 2000 contagios diarios, un rebrote de la epidemia de coronavirus en Israelllenó al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu de críticas,

y obligó al país a volver a imponer duras restricciones.

El país, con nueve millones de habitantes, culminó a fines de mayo con una rápida reapertura su salida de una primera fase del virus más bien suave.

Entonces registraba un total de 17.000 casos y 285 muertos, pero su desescalada acelerada derivó en otra oleada más dura y hoy registra un acumulado de más de 46.500 contagios y 387 muertos, con una tendencia que sigue al alza y con 213 personas hospitalizadas en estado grave.

Para “evitar un confinamiento general debido al fuerte aumento de la morbilidad vinculada con el coronavirus”, la oficina del primer ministro y el ministerio de Salud anunciaron que la mayoría de los comercios no esenciales y lugares públicos deberán cerrar este fin de semana, y hasta nueva orden.

Las medidas

Para empezar se ordenó el cierre de negocios no esenciales durante los fines de semana y de los restaurantes a partir del próximo martes.

Qué es el CoronavirusCómo se contagia y cómo son sus síntomas

Mirá el especial

Los fines de semana (viernes y sábado en Israel) solo podrán abrir comercios esenciales como tiendas de comestibles y de productos higiénicos, farmacias, ópticas y negocios de telecomunicaciones pero, por el momento, no habrá restricciones al movimiento de personas -más allá del cierre ya instaurado en los barrios más afectados por la pandemia-.

El resto de negocios y otros espacios deberán cerrar, incluidos los mercados al aire libre, centros comerciales, salones de belleza, peluquerías, librerías, museos, zoológicos y piscinas o atracciones turísticas. Las playas también se clausurarán durante los fines de semana, pero la medida se aplicará a partir de la semana que viene.

Los restaurantes tampoco podrán abrir (ningún día) a los clientes, y solo podrán trabajar para servir a domicilio.

Más allá del caso de los restaurantes, el resto de medidas entraron en vigor este viernes.

Un hombre se toma la temperatura en una tienda de café, en Jerusalén. / AFP

Un hombre se toma la temperatura en una tienda de café, en Jerusalén. / AFP

Los gimnasios (que fueron reabiertos esta semana) tendrán que volver a cerrar de manera permanente, con la excepción de aquellos en los que entrenan atletas profesionales.

Las reuniones estarán restringidas a veinte personas en espacios abiertos y diez en lugares cerrados. En las oficinas públicas, la plantilla presencial se reducirá al 50%, y cerrarán los comedores para empleados.

La violación de estas normas será considerado un delito.

Con estos pasos, el Gobierno israelí busca frenar el ascenso de contagios y evitar un cierre total que vuelva a paralizar la actividad económica del país, cuyo desempleo desde febrero ha pasado de un 3,3% a un 21%.

Mal en las encuestas

Netanyahu ha tenido que enfrentarse a muchas otras crisis, pero la pandemia parece ser peor que otras veces.

Usar barbijos. Un hombre camian junto a un cartel sobre Covid en Tel Aviv. / AFP

Usar barbijos. Un hombre camian junto a un cartel sobre Covid en Tel Aviv. / AFP

Según un sondeo esta semana de la cadena 13, el 61% de los electores están “descontentos” ante su gestión de la epidemia.

Se trata de un cambio brusco, ya que las medidas muy estrictas adoptadas al inicio de la crisis le valieron al primer ministro un alza de su popularidad.