
El conflicto inició cuando el frigorífico dejó de pagar los salarios desde marzo y terminó con el despido de más de 500 personas. Un grupo inició una
“Se les está extorsionando a los trabajadores porque si tienen buenas intenciones, en una audiencia de conciliación pueden comprometerse de pagar los haberes correspondientes y volver a contratar”, manifestó Guillén.
Explicó que esto implicaría declarar que Frigonorte cumplió con sus obligaciones cuando en realidad no lo hizo, además de que el personal se expone a perder sus años de antigüedad y los beneficios correspondientes.
El frigorífico firmó un acuerdo con Athena Foods para que la industria vuelva a funcionar, pero los ganaderos rechazan la operación.