Coronavirus en España: el anhelado pase a la “Fase Uno” empezó a los tropezones, con quejas y gente amontonada

La bocanada de libertad que aporta la anhelada Fase Uno a la que pasaron este lunes 24 millones de españoles está dejando en evidencia dos aspectos preocupantes: para numerosos comercios no

resulta rentable abrir sus locales con las restricciones implícitas en esta fase de apertura y tampoco refleja un comportamiento responsable sin fisuras por parte de la ciudadanía que, eufórica por poder salir de casa, no respeta la distancia social en algunos casos.

Durante el fin de semana, el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, anunció contento que once comunidades autónomas, más las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, reunían las condiciones para avanzar de casillero en el plan de transición que su gobierno, el primero de coalición en la historia democrática española, trazó para ir descongelando la economía y la vida social de España. Se sumaron, parcialmente, otras cinco autonomías.

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Celebraban las bondades de la Fase Uno: reuniones de hasta diez personas con amigos o familiares, un cafecito al aire libre en los bares y restaurantes que tuvieran mesas en terrazas o veredas, entrar en negocios sin cita previa.

Para evitar que la gente se amontone en tiendas y negocios, el gobierno prohibió las rebajas y las promociones en los locales. Sólo se podrán hacer online.

Sin embargo, no todos los comercios, sobre todo restaurantes y bares, abrieron sus puertas porque aún no ven viable volver a poner en marcha el engranaje de los locales para sólo poder atender al 50 por ciento de los clientes que tienen permitido ocupar sólo las mesas disponibles al aire libre.

Sin embargo, según la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos, abrió entre el 60 y el 75 por ciento de los comercios de las zonas que pasaron de fase. El resto aún se debate entre hacerlo o no.

Un tercio de los hoteles, que en Fase Uno pueden recibir huéspedes aunque no habilitar las áreas comunes, volvieron a la actividad.

“El plan se basa en la co-gobernanza: hemos acordado indicadores con las comunidades autónomas. Y un segundo pilar, la cautela, que tiene tres principios: prudencia, prudencia y prudencia”, pedía el ministro de Sanidad, Salvador Illa, al 51 por ciento de españoles que debutaron esta semana en la Fase Uno.