Habló el juez que metió preso a Carlos Menem: “Las presiones que yo recibía eran románticas en relación a las de hoy”

Un ex juez federal contó que las presiones de la política a la Justicia existen desde siempre, luego de la polémica instalada por Cristina Kirchner respecto a la camarista

de Casación Penal Ana María Figueroa, quien supuestamente recibió presiones de Juan Bautista Mahiques y Horacio Rodríguez Larreta.

Se trata de Jorge Urso, el magistrado que en 2001 ordenó el arresto domiciliario a Carlos Saúl Menem, quien lo había designado en los años 90, acusado de ser jefe de una asociación ilícita que desvió 6.500 toneladas de armas y municiones a Ecuador y Croacia y por falsificar el contenido de tres decretos presidenciales.

“Las presiones mirándolas a la luz de veinte años atrás eran románticas, hoy se juega tan fuerte”, afirmó el ex magistrado en diálogo con radio Rivadavia. Y reconoció: “Todo el mundo recibe presiones. El tema es el que las resiste y no las resiste”.

El ex juez que aseguró que los magistrados utilizan de “excusa” las presiones de los gobiernos de turno. “Si no aguantás la presión política, agarrá la lapicera, andate a tu casa y a dormir”, ironizó.

Urso renunció en 2006, en medio de un proceso en la Comisión de Acusación del Consejo de la Magistratura que se prestaba a aprobar un dictamen del diputado kirchnerista Carlos Kunkel para citarlo a declarar acusado de mal desempeño de sus funciones.

Según contó años después, su alejamiento se debió a las presiones del gobierno kirchneristas que recibió desde que a fines de 2004 ordenó arrestar a Luis D’Elía por el copamiento de la comisaría 24a, de La Boca, el “piquetero” favorito de Néstor Kirchner. 

“La Justicia necesita una infraestructura superior a la que tiene hoy y una toma de decisiones muy superior a las tibias decisiones que se están tomando”, señaló. 

Pero el el caso de la jueza Figueroa, quien tras los tuits de la vicepresidenta salió a aclarar que no nombró a Mahiques cuando habló de supuestas presiones para declarar la inconstitucional del pacto con Irán, no fue la única denuncia en torno a las controversias entre la política y la Justicia.

Mario Valitutto, Titular del juzgado de ejecución 1 de Lomas de Zamora, también reconoció haber sido presionado para otorgar domiciliarias a presos  a fines de diciembre, con el objetivo de “despoblar las cárceles”. 

Urso también apuntó a los magistrados que decidieron liberar presos, en medio de la crisis sanitarias en las cárceles por el COVID-19, pero remarcó que es el Ejecutivo a través del Servicio Penitenciario y el Ministerio de Justicia quien está a cargo de las cárceles.

“Si decimos que la solución judicial a la superpoblación de cárceles es poner en libertad detenidos, estamos diciendo una barrabasada”, expresó. Y subrayó que las decisiones de un juez son revisadas por tres jueces de cámara.

“Los tipos que pasaron por todas estas instancias y siguen detenidos, algo debe haber ¿no?”, sentenció. Y pidió al gobierno: “En vez de soltar presos, lo que deberían es construir cárceles para alojarlos”.