Las mujeres se movilizaron por el 8M en todo el mundo, aunque el coronavirus frenó la celebración

Las movilizaciones por el Día de la Mujer se sucedieron este domingo en distintos lugares del mundo, aunque las celebraciones en las calles se han visto afectadas por el

coronavirus, pues las manifestaciones se han cancelado en varios países, en particular los más afectados por la epidemia, donde se han prohibido las aglomeraciones para evitar los contagios.

El miedo al COVID-19 amenaza con dejarse notar en las grandes manifestaciones previstas en Europa y América por el 8M, que en los últimos años habían sido cada vez más masivas, después de que se hayan prohibido en Italia, Corea del Sur y Japón, mientras que las autoridades de China e Irán no suelen permitirlas habitualmente.

Europa

Italia​, el segundo país del mundo con más muertos por el virus (más de 300) detrás de China, celebró el 8 de marzo sólo en los medios de comunicación, con especiales en la prensa y las televisiones, además de en las redes sociales, pues la expansión del coronavirus ha obligado a cancelar todo tipo de reunión, evento o manifestación.

El presidente italiano, Sergio Mattarella, quiso dedicar especialmente la jornada a las mujeres que trabajan “en hospitales, en laboratorios, en la zona roja, para luchar contra el coronavirus” pues muestran “la capacidad ejemplar de soportar grandes cargas de trabajo”, dijo en un mensaje por vídeo.

En España, convertida en los últimos años en un referente de la lucha por la igualdad, fueron convocadas marchas por todo el país, y fueron masivas en Madrid y Barcelona, pese al avance del virus.

Participantes a su paso por Cibeles en la manifestación del 8M de Madrid. EFE

Participantes a su paso por Cibeles en la manifestación del 8M de Madrid. EFE

Se han convocado además talleres de educación sexual, rap y bailes y cadenas humanas, en un fecha marcada este año por el debate social y político de la ley de libertad sexual.

El 8M llegó Francia envuelto en la polémica desatada por el reciente premio César al mejor director que se llevó la semana pasada el realizador Roman Polanski , sobre quien pesan varias acusaciones de agresiones sexuales cometidas hace décadas, y el propio ministro de Cultura, Franck Riester, subrayó que el galardón “no podía ser más que un factor de discordia”.

A pesar de ello, no hubo grandes multitudes en la marcha convocada para este domingo, enfrentada además a la amenaza de lluvia y a los temores por el coronavirus.

En Kirguizistán, decenas de participantes fueron detenidas en Biskek por la Policía después de que el acto en el que participaban fuera interrumpido por unos “hombres encapuchados” que atacaron a las mujeres y niños presentes en la concentración, convocada por la organización Bishkek Feminist Initiatives. Entre los arrestados había algunos periodistas.

La marcha en París. AFP

La marcha en París. AFP

A pesar de que Rusia fue, hace más de un siglo, uno de los primeros países que conmemoró el Día Internacional de la Mujer, el significado del 8 de marzo ha ido perdiendo, especialmente después de la caída de la URSS, su carácter reivindicativo y no se prevén movilizaciones ni huelgas, aunque sí hubo, como casi todos los años, actos puntuales sobre los derechos de la mujer, organizados en distintas ciudades por activistas y ONG.

Asia

Además de en Italia, el coronavirus obligó a suspender las habituales manifestaciones del 8M en Corea del Sur y Japón, donde, con motivo del Día de la Mujer, la concentración mensual que lleva a cabo en Tokio el movimiento Flower Demo contra los abusos sexuales se celebró “online”.

En China, y a pesar de la propaganda oficial para dar visibilidad a la labor de las mujeres en la lucha contra la epidemia de coronavirus, no se ha registrado ninguna manifestación que reivindicara una igualdad real, pues Beijing no tolera demostraciones públicas de ideas que no sean las estrictamente promovidas por el régimen comunista.

Pero tampoco trascendieron informaciones sobre manifestaciones feministas en Taiwán ni en Hong Kong, donde los residentes gozan de unas libertades inimaginables para sus vecinos de la China continental y donde también impera la recomendación de evitar aglomeraciones para evitar contagios.