A 23 años del crimen de José Luis Cabezas: “Un documental de Netflix haría que no se olviden de él”, dice su hermana

Una inmensa cruz hace sombra sobre el pasto, muy verde, prolijísimo. Pero la imagen es tétrica. En la base está su cara. Forjada en hierro. Tiene el perfil y los blancos

y negros idénticos a las fotocopias que hace 23 años, cuando lo asesinaron, su familia y colegas reporteros gráficos exhibieron en toda Pinamar. Y en todo el país.

El pedido también es el mismo. Y sigue ahí. En la ruta 11, kilómetro 385 y al fondo. “No se olviden de Cabezas”.

Como cada año, la cava de General Madariaga donde apareció el cuerpo calcinado de José Luis Cabezas​ ─estaba esposado, en un Ford Fiesta, con dos tiros en la cabeza─ vuelve a llenarse de gente.

El homicidio del reportero gráfico fue el 25 de enero de 1997 tras una fiesta de cumpleaños en la casa del empresario de correos Oscar Andreani, en Pinamar, donde Cabezas realizaba la cobertura periodística de la temporada de verano para la revista Noticias.