El futuro del transporte: los viajes compartidos aéreos

La industria del transporte está construyendo el futuro del viaje compartido aéreo. De hecho se especula con que en 2023, una empresa comience a ofrecer esta modalidad a los pasajeros con

un precio. Como un Uber, pero volando.

Los VTOL (como se denominan estas aeronaves) se basan fundamentalmente en la propulsión eléctrica distribuida, o DEP, una tecnología innovadora iniciada por Mark Moore, durante sus 32 años en la NASA.

Varios fabricantes han demostrado formas para usar la tecnología DEP y para optimizar la eficiencia de crucero, la simplicidad del diseño, la potencia de desplazamiento, la huella de ruido, la carga útil y el control del vehículo.

Se está trabajando en estrecha colaboración con los formuladores de políticas federales y locales para desarrollar una oferta aérea que sea segura, silenciosa y respetuosa con el medio ambiente, y que amplíe el alcance de las opciones de transporte existentes.

Las empresas han convocado a líderes de toda la industria y el gobierno (diseñadores de vehículos, fabricantes, inversores, operadores, proveedores de infraestructura, formuladores de políticas y reguladores) para construir este futuro de la aviación urbana y comenzar las pruebas en las ciudades ya en 2020.

En los próximos años, se continuará trabajando estrechamente con las partes interesadas de la ciudad y el país para crear una red de viajes compartidos aéreos que sea rentable y atractiva para inversores.

Recientemente anunciado, Melbourne se une a Dallas y Los Ángeles para convertirse en las primeras ciudades en ofrecer este tipo de vuelos: el plan es comenzar con demostraciones en 2020 y operaciones comerciales en 2023.

Skyports

Se está planificando una red de Skyports distribuidos para permitir las operaciones de estas aeronaves. A escala, Skyports requiere diseños completamente nuevos para manejar un número sin precedentes de despegues y aterrizajes.

Los principales nombres en arquitectura, diseño e ingeniería están ideando soluciones capaces de manejar hasta 1,000 aterrizajes por hora, incluso dentro de huellas tan densas como un acre o 2.