Las perlitas de la misa “antigrieta”: un vaso de agua compartido por Mauricio Macri y Alberto Fernández, y una limosna improvisada

El Complejo Museográfico “Enrique Udaondo”, ubicado a metros de la Basílica de Luján, fue el escenario elegido por el presidente Mauricio Macri para recibir este domingo al presidente

electo Alberto Fernández antes de participar de la misa “antigrieta” convocada por el titular de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Oscar Ojea.

En uno de los salones coloniales del Museo se organizó una recepción, en la que tanto los actuales funcionarios del gobierno nacional como los que lo serán a partir del próximo 10 de diciembre, pudieron tomar agua y esperar, a reguardo del intenso sol, que Macri y Fernández llegaran a Luján.

Por el lado del Gobierno estuvieron el jefe de Gabinete, Marcos Peña; los ministros de Interior, Rogelio Frigerio, y de Producción y Trabajo, Dante Sica; el senador nacional, Federico Pinedo​; el ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro; la titular de la Oficina Anticorrupción, Laura Alonso; la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley y la de Seguridad, Patricia Bullrich, entre otros.

En tanto, por el Frente de Todos fueron llegando el futuro jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; los futuros funcionarios Gustavo Béliz (secretario de Planeamiento Estratégico), Marcela Losardo (ministra de Justicia), Felipe Solá (Canciller) y Daniel Arroyo (Ministro de Desarrollo Social); y los sindicalistas Hector Daer y Ricardo Pignanelli.

A las comitivas de uno y otro se les sumó la presencia del ex economista Roberto Lavagna, que llegó acompañado por el diputado nacional de su espacio, Alejandro “Topo” Rodriguez .

“Austeridad jesuita”, se escuchó decir en el salón a un dirigente que desató la risa del resto cuando observó que en las mesas solo había agua fresca.