Bolivia hoy: gestiones contra reloj para ponerle fecha a elecciones y queja a México por las constantes declaraciones de Evo

El Senado boliviano afinaba este viernes una ley de convocatoria a nuevos comicios generales y para la elección de autoridades del organismo electoral, un paso esencial para pacificar el país, inmerso

en protestas políticas con enfrentamientos que en un mes han dejado 32 muertos, y tras otra jornada violenta en La Paz.

Una comisión de la Cámara alta se encuentra en la fase final para concertar esta ley, que podría aprobar en las próximas horas.

“Esperamos terminar este viernes el trabajo de comisión y presentar (el proyecto) a la plenaria en el Senado”, afirmó la noche del jueves el senador oficialista y presidente de una comisión interpartidaria Oscar Ortiz.

Tras su aprobación en el Senado, la ley deberá pasar a Diputados y luego, en un último paso, ser remitida al Poder Ejecutivo para su sanción constitucional.

Marcha en La Paz, este jueves, por los muertos en enfrentamientos en la planta de YPFB, en El Alto. / Foto: Rolando Andrade Stracuzzi

Marcha en La Paz, este jueves, por los muertos en enfrentamientos en la planta de YPFB, en El Alto. / Foto: Rolando Andrade Stracuzzi

Pero la comisión de parlamentarios oficialistas y del Movimiento Al Socialismo (MAS), el partido del expresidenteEvo Morales, aún no logra acordar cuándo llamar a elecciones ni si del proceso podrá participar el exgobernante, asilado en México desde el 10 de noviembre, a pesar de que el propio ex vice Álvaro García Linera avisó que ni él ni el ex mandatario no serán candidato.

Sí hay acuerdo en renovar la totalidad de los siete ministros del Tribunal Supremo Electoral (TSE), tras la detención de sus autoridades por delitos electorales.

Ortiz considera que ni Morales ni su vicepresidente Álvaro García, también asilado en México, pueden participar de los comicios, porque la Constitución sólo permite una sola reelección, ya cumplida por ambos.

Luego de 13 años en el poder, Morales buscó un nuevo mandato en las elecciones del 20 de octubre. Pero tras un triunfo cuestionado, con denuncias de fraude que encendieron las calles, el exgobernante aymara terminó renunciando el 10 de noviembre bajo presión de los militares.

Tensión en El Alto