Horas de calma en Barcelona, a la espera de nuevas protestas de jóvenes independentistas

Calles con adoquines levantados, asfalto fundido y olor a quemado. Barcelona despertó este sábado con las marcas que dejó la violencia de la noche anterior, la más violenta desde que comenzaron las

protestas y disturbios por la condena judicial a líderes separatistas.

Cuando aún persistía el olor de los gases lacrimógenos que tiró la Policía, los jóvenes más radicales convocaron a una nueva manifestación para la tarde.

Aunque se teme que se genere una nueva jornada de enfrentamientos con los Mossos d’Esquadra (la policía catalana), en las primeras horas del día Barcelona estaba en calma.