Argentina, la nuestra, el país donde nacimos o elegimos vivir, tiene una curiosa y macabra costumbre. Desde siempre, nos encanta cambiar a los muertos de lugar y a las esculturas que los representan. Casi un hobby nacional. Eso de que los muertos descansen en paz, el R.I.P. latino, es solo una frase de compromiso que se pone en los avisos fúnebres.Por Malú Kikuchi