La opción del gobierno por el ”todo o nada” no es en absoluto incomprensible; está guiada por el sentido de supervivencia de los dos pilares principales del modelo dominante: el funcionariado que usa al Estado como facción política (“el partido del Estado”) y el conglomerado económico que se articula con él (el “capitalismo de amigos”), amenazados de desintegración si no hay continuidad.Por Jorge Raventos