En ese grito argentino tradicional está resumido todo nuestro Amor. Amor a Dios, amor al terruño y amor a nuestro prójimo. Es el grito que animaba a los espíritus de quienes, de cara al peligro, en el combate o frente a una decisión importante para la vida de la nación, lo lanzaron al aire con sonoridad, como prenda y exteriorización de su Amor.