Villa Corea tiene algo del México profundo. El narco es el ideal. La traición es el peor de los pecados. Candela, el silencio perverso. Y las Maras, la nueva modalidad.No hay distinción entre el día y la noche. La madrugada es tan móvil como el corazón de la tarde. Los subordinados del narcotráfico patrullan las inmediaciones en simulación de paseo.La droga pasa con jactancia. No hay reparos. Una cara desconocida siempre amenaza.Por Laura Etcharren