El estado del lugar es sencillamente calamitoso. Niños y familias enteras intentan pasar sus “vacaciones” en un verdadero foco infeccioso y un estado de abandono inexplicable. Al abandono de quienes deben efectuar tareas de mantenimiento y limpieza, se suma la desidia de otros vecinos que arrojan desperdicios en el lugar. “Imágenes irrefutables y elocuentes”, resaltó Agencia El Vigía.