En 37 años de abogado y de actividad académica, jamás creí que calificaría de “despropósito” un proyecto de codificación. Pero no hay tiempo para elegancias de jurista, porque como en 2009, senadores que en pocos días dejarán de serlo abusarán de sus cargos al aprobar a ciegas un nuevo sistema legal.Un acto político temerario que no necesitamos.por Alejandro Fargosi