Nadie sabe qué referencia de Daniel Scioli irritó más al cristinismo, que ya venía alterado con él. ¿Fue la alusión del gobernador a un Néstor Kirchner pluralista, aseveración por cierto difícilmente comprobable? ¿O fue, acaso, su promesa de convertirse en un Nelson Mandela argentino, conciliador y “sin revanchismo”? Por Joaquín Morales Solá