Cristina Kirchner ha ingresado peligrosamente en un espacio político donde los límites desaparecen. Irán era un límite para su política interna y exterior. Ya no lo es. La Presidenta reacciona como una persona rechazada. Presiente que el mundo occidental le dio la espalda. Es probable que tenga razón. Decidió entonces romper los últimos lazos que tenía con él.Por Joaquín Morales Solá