Existe una mezcla confusa de estrategia e improvisación en el camino electoral que ha emprendido Cristina Fernández. La decisión presidencial de bajar las candidaturas testimoniales, que el gobernador tucumano, José Alperovich, acaba de oficializar, obedecería a una cavilación producto de frustraciones pasadas: ese ensayo, que empinó en una misma lista en Buenos Aires en el 2009 a Néstor Kirchner, Daniel Scioli y Sergio Massa, de nada sirvió para evitar la derrota.Por Eduardo Van Der Kooy