Su política interna la está empujando a un espectacular giro en su política exterior. Ese es el argumento de un funcionario que frecuenta a Cristina Kirchner.Es también la explicación para una presidenta que cambió el G-20, cuya pasarela la deslumbraba, por un “acuerdo histórico” con el desprestigiado Irán. Por Joaquín Morales Solá