La prescripción médica a la señora de Kirchner de un reposo mínimo de 30 días, seguida por la decisión de extraer quirúrgicamente de inmediato el hematoma craneano que parece haber suscitado o empeorado cefaleas, pérdidas de equilibrio, lipotimias y otros achaques que la Presidente viene padeciendo en los últimos meses, se tradujo a la política como un agravamiento de los problemas que viene sufriendo el gobierno para afrontar el período que reste hasta la sucesión presidencial.por Jorge Raventos