Apurada por el próximo desafío electoral, y con las encuestas en contra, Cristina Kirchner recurrió a una vieja treta del kirchnerismo: robarles a sus opositores las propuestas más atractivas. Ya lo había hecho tras la derrota en las elecciones de 2009 con la Asignación Universal por Hijo , que había sido un proyecto original de Elisa Carrió y Alfonso Prat-Gay.Por Joaquín Morales Solá