Son Cajas previsionales privadas de unos 300 mil aportantes y el Estado habría podido usar sus fondos con la connivencia de los directivos administradores, a cambio de conservar sus abultados honorarios.
Son Cajas previsionales privadas de unos 300 mil aportantes y el Estado habría podido usar sus fondos con la connivencia de los directivos administradores, a cambio de conservar sus abultados honorarios.