A una semana de las elecciones primarias, el oficialismo protagoniza un interesante repunte en el decisivo distrito bonaerense: varios estudios demoscópicos revelan que Martín Insaurralde ha logrado reducir a unos cinco puntos la distancia que lo separa de Sergio Massa. La Casa Rosada sufre porque, pese al esfuerzo, un segundo puesto (y hasta un empate) en la provincia de Buenos Aires equivale a la derrota ilevantable e indisimulable de las ilusiones re-reeleccionistas.Por Jorge Raventos