Las primeras declaraciones del ministro de Economía Kicillof y del jefe de Gabinete Capitanich apuntan a un diagnóstico claro: hay atraso cambiario, distorsiones de precios, pérdida de competitividad y economías regionales en peligro. Se tratará de evitar clásica fórmula de “devaluación y tarifazo”. Por Fernando Gutierrez