Después del acto oficialista con el que el gobierno decidió recibir en la Base Naval de Mar del Plata a la Fragata Libertad (no fueron invitados gobernadores ajenos a la disciplina K y el público general fue postergado en beneficio de las legiones militantes trasladadas por el aparato del poder), los argentinos que veranean en “La Feliz” y los  marplatenses  pudieron rendir su  propio homenaje a la nave escuela y a sus tripulantes: miles visitaron el imponente velero (y siguen haciéndolo).Por Jorge Raventos