Hace una semana, era la joven promesa del Gobierno, quien relanzaria la gestión desde una flamante agencia de publicidad que funcionaria en la propia Casa Rosada. Ayer, Maximiliano López, el nuevo publicista K, no fue a trabajar y desde lo mas alto del poder se sembró incertidumbre sobre su futuro. El domingo, Clarin habia publicado que este publicitario era un desconocido para sus colegas de las grandes empresas del rubro.