Hay momentos en que me pregunto si no estoy delirando al escuchar una voz conocida que dice cosas banales, que implican confesiones que sólo le importan a la persona que las dice, o quizás, a sus médicos. A mí no me interesan. Supongo que al resto de mis compatriotas, tampoco.Por Malú Kikuchi-foto El arroz no se pasa…ella si.-