El plan de los Kirchner de cara a 2011

Quieren pagarle al Club de Paris, para luego poder tomar deuda por US$ 7600 millones para obras faraónicas y compra de combustible

Un tema se ha vuelto recurrente en el discurso de la presidenta Cristina Kirchner: que el uso de las reservas del Banco Central para pagar deuda es muy beneficioso. La razón es simple: esta pensando hacerlo de nuevo para cancelar los pasivos con el Club de Paris, conseguir nuevo financiamiento para infraestructura y lanzar un plan de obras espectacular que seduzca a votantes en 2011.Por Jorge Oviedo

Hasta para los mas leales, los Kirchner estan dificiles

http://t1.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcSX5Z7Xpwxh5nNgykRGwcElt4d9JK5NnCDZguhisFuTunfRH4Y&t=1&usg=__BcRw-TduEclAMSGr0xK4VYmiRiw=Los metodos de Guillermo Moreno parecen haber llevado al gobierno de Cristina Kirchner nuevamente a una encerrona, lo cual genera un clima de roces, intrigas y hasta peleas subidas de tono entre los funcionarios. Como en el caso del conflicto con el campo, la estrategia armada por el incalificable e increiblemente todopoderoso secretario todo terreno, la embestida contra Papel Prensa resultó un fiasco.Por Jorge Oviedo

Telecom, una cajita feliz del kirchnerismo

Desesperado por recursos para apuntalar una nueva candidatura de Nestor Kirchner en 2011, el Gobierno podria encontrar oxigeno quedandose con Telecom. A diferencia de las deficitarias Aerolineas Argentinas y Aysa, que aumentaron el gasto público al pasar a manos de los sindicatos adictos, la telefónica tiene importantisimas ganancias. El Gobierno, expropiandola, podria encontrarse con la posibilidad de acomodar amigos, entregar negocios a empresas de servicios que son los habituales favoritos de los santacruceños e incluso utilizar recursos para financiar campañas.  Por Jorge Oviedo

Los Kirchner y Carlos Menem

kirchner_menem.jpgLos Kirchner, que lo apoyaron durante muchos años, consideran ahora a Carlos Menem como uno de los grandes males de la Argentina. Tanto que Nestor hasta hizo los “cuernitos” contra la mala suerte cuando presenció la jura del riojano como senador.  Por Por Jorge Oviedo