El General Milani, decidió operar a los hombres de inteligencia, actuales y en retiro. Como especialista en acción psicológica, echo a corres versiones épicas sobre su permanencia en el cargo y justificar su patrimonio. La idea es que no salgan más a la luz, los hechos del pasado, en conocimiento de antiguos camaradas, hoy enojados con su accionar.