La verdad es que, en nuestro “propio país” tanto la ex SIDE como las distintas direcciones de inteligencia de las FF.AA, hoy preferidas del gobierno, poseen programas de intercepción y seguimiento de correos electrónicos que funcionan con disparadores por palabras, es decir que se alimenta al programa con nombres propios u otras de interés y el programa atrapa todo, de todos los servidores de correos.