Sergio Massa no tiene margen para volver atrás. La expectativa que él mismo viene generando sobre su posible candidatura a diputado nacional es tan grande, que cualquier otra decisión le hará pagar un costo enorme y dañará su carrera política. O lo pondrá en un lugar parecido al de Carlos Reutemann, el supercandidato que vio algo y nunca fue.Por Luis Majul