La desgracia cayó sobre la Argentina en forma de diluvio. Los miserables de siempre apuntaron a Mauricio Macri como responsable de todo lo acontecido. Se apuraron mucho, apostaron y perdieron. El diluvio siguió su curso y dejó unos 50 muertos solo en La Plata y aledaños. Ni hablar de los daños materiales y morales irreparables. La presidente decretó 3 días de duelo, como si un acto meramente declarativo fuera a solucionar algo. Por Ernesto Bobek Cáceres