Transcurrian los primeros minutos de la comida en la residencia de Olivos y no habia pasado nada fuera de lo previsible.  Sesenta empresarios de primer nivel escuchaban otro discurso de la Presidenta sin grandes novedades ni sobresaltos. Se sentaron en ocho mesas redondas junto con el ex presidente Nestor Kirchner y varios ministros intercalados entre ellos. La jefa del Estado se paró delante del atril del quincho presidencial y marcó el tono de lo que seria la noche.