Mama Hebe no se toca

En esta Argentina nuestra, ¿sigue siendo nuestra o se la apropió Cristina? nada tiene valores, todo tiene precio. Nada es sagrado, todo puede tergiversarse, manipularse, mentirse, acomodarse, degradarse o ensalzarse; depende de las circunstancias y necesidades del gobierno. Se actúa sin pudor y con impunidad total. La verdad ha muerto. El FPV la enterró. Por Malú Kikuchi  

Aclaren, oscurece demasiado

En la década K, los argentinos hemos aprendido a subdividirnos un poco más. No nos cuesta mucho, es una histórica costumbre que tuvo algunos cortos respiros. Desde el gobierno  generan problemas ¡hasta con Colón! Con el 1° mundo, con EEUU, con el campo, con los pocos medios que aún no compró, con la justicia, con la Iglesia, con las FFAA, ¿con las FFAA también? Por Malú Kikuchi 

*”Balada para un loco”

Con todo el respeto y la admiración que merecen José Ferrer y Astor Piazzola, autores de ese excepcional tango, pido disculpas y le pongo nombre, apellido, cara y biografía, al loco de la balada. Este es mucho menos simpático que el loco del tango, aunque a veces nos sorprenda, entre bravatas y guarangadas, con alusiones al amor.Por Malú Kikuchi  

No entiendo

*“Pido a los santos del cielo / que ayuden mi pensamiento, / les pido es este momento / que voy a contar una historia, / me refresquen la memoria / y aclaren mi entendimiento”. Aunque creo que ni con la ayuda del Martín Fierro, este galimatías confuso y enredado, será fácil de comprender.  Argentina no es un país simple, ordenado y consecuente, es todo lo contrario. Vivir acá, a veces tan sólo existir, implica un riesgo emocionante; otras, un riesgo peligroso; pero siempre implica un riesgo, ya que las leyes no se cumplen, el estado de derecho es un ausente con aviso y la confusión forma parte del deber ser argentino. Pero ahora, nos hemos extralimitado.Por Malú Kikuchi

*”Al compas del tamboril”

Córdoba es una provincia llena de humor y gracia, pero al mismo tiempo es docta y solemne. Para celebrar los 400 años de la fundación de la Universidad de Córdoba 19/6/1613), Cristina Kirchner, acudió presurosa a presidir el festejo. ¡Y eso que Córdoba tiene un gobierno peronista que no responde al FPV! La presidente se lució. Quedará en el recuerdo.Por Malú Kikuchi   

“La tristeza no tiene fin”

Desgraciadamente no vivo en el mismo país que Cristina y sus funcionarios. La mayoría de los argentinos tampoco tiene ni el privilegio, ni la suerte de compartir el hábitat del gobierno. Y nos va distinto. Peor, mucho peor.Por Malú Kikuchi  

¡Ya basta!

Argentina, la nuestra, el país donde nacimos o elegimos vivir, tiene una curiosa y macabra costumbre. Desde siempre, nos encanta cambiar a los muertos de lugar y a las esculturas que los representan. Casi un hobby nacional. Eso de que los muertos descansen en paz, el R.I.P. latino, es solo una frase de compromiso que se pone en los avisos fúnebres.Por Malú Kikuchi   

*”¿Que te pasha Crishtina? ¿Estas nerviosha?

Una década y casi una semana de gobierno K. La presidente en un acto en Lomas de Zamora, se permitió darle vuelo a su ira, “estoy cansada (no de gobernar) que algunos se hagan los idiotas o me tomen por idiota”, de “aquellos que no me defienden cuando se dicen de mí y de mi compañero (ÉL) las cosas que se dicen”; “siempre es más fácil y más cómodo decir palabras de ocasión, quedar bien con todos y tener un millón de amigos”. ¿Temerá al posible millón de votos por fuera del FPV? Por Malú Kikuchi

No se puede

Así de simple: no se puede. Cristina no puede ser candidata a presidente en 2015. Artículo 90 de la Constitución Nacional: “El presidente y vicepresidente duran en sus funciones el término de 4 años y podrán ser reelegidos o sucederse recíprocamente por un solo período consecutivo”. ¿Está claro? Por Malú Kikuchi

Perdon por la catarsis

Perdón por usar la palabra catarsis. Viene del griego y de acuerdo con el DRAE significa, “expulsión espontánea o provocada por sustancias nocivas al organismo”. La uso porque la palabra que puede reemplazarla con exactitud es vómito, y me parece demasiado K.Por Malú Kikuchi