Después de la catástrofe de La Plata la señora de Kirchner actuó distinto que ante la de la Estación Once. La Presidente ya se va acostumbrando a girar en vuelo, un signo claro de que ha perdido la iniciativa política. Tuvo que hacerlo inmediatamente después de la consagración del cardenal Jorge Bergoglio como Sumo Pontífice.Por Jorge Raventos