La reacción de Cristina ante el fallo de la Corte Suprema que frenó el avance contra nuestro sistema judicial ya no asombra, pese a que es la presidente de la República. Su anuncio en el sentido de que está dispuesta y preparada para librar la batalla contra uno de los tres poderes del Estado constituye en estos tiempos un hecho bastante singular en la vida institucional de cualquier país moderno e importante. Por Carlos Manuel Acuña