El lunes se quedó sin luz la Casa Rosada. Cómo me gusta cuando, si de privaciones se trata, somos los primeros en predicar con el ejemplo. Yo estaba feliz con eso, hasta que habló Víctor Hugo Morales, un iluminado en medio de la tiniebla de los cortes, y explicó que en realidad mucha gente estaba dándole y dándole al termostato del aire acondicionado para desestabilizar al Gobierno.Por Carlos M. Reymundo Roberts