De Schoklender a Hebe; ¿de Hebe a Cristina?

En el juego del ajedrez, cuando uno de los contrincantes se halla bajo ataque necesita proteger al rey. Puesto en emergencia por su rival, comprometera en este empeño todas las piezas necesarias, ya sean los modestos peones, los veloces alfiles, las sólidas torres y hasta la encumbrada dama, para trazar en torno del rey circulos concentricos de salvaguarda con la esperanza de que, tras asegurar que estos circulos no sean perforados, le llegue el momento de contraatacar.Por Mariano Grondona