Más allá de las predicciones vaticanas que deje el viaje presidencial, será bueno para todos que el Santo Padre rece una pequeña plegaria por nosotros, los ciudadanos de a pie, literalmente. Por Jorge Avila
Más allá de las predicciones vaticanas que deje el viaje presidencial, será bueno para todos que el Santo Padre rece una pequeña plegaria por nosotros, los ciudadanos de a pie, literalmente. Por Jorge Avila