A diferencia de lo que exhibe en estos días la vida pública brasileña, en la Argentina no sólo hay corrupción. Además, hay impunidad. Los encargados de castigar el robo de los recursos públicos también están bajo sospecha.Por Carlos Pagni
A diferencia de lo que exhibe en estos días la vida pública brasileña, en la Argentina no sólo hay corrupción. Además, hay impunidad. Los encargados de castigar el robo de los recursos públicos también están bajo sospecha.Por Carlos Pagni