Su anuncio de abandonar el narcotráfico supone no solo un probable impulso a Santos en las elecciones sino una prueba más de su decadencia como «guerrilla híbrida».A la izquierda, Iván Márquez, comandante de las FARC. Por F. J. Calero
Su anuncio de abandonar el narcotráfico supone no solo un probable impulso a Santos en las elecciones sino una prueba más de su decadencia como «guerrilla híbrida».A la izquierda, Iván Márquez, comandante de las FARC. Por F. J. Calero