El Secretario de Transportes de la Comarca era un imbécil enciclopédico.
Se llamaba Juan.
Arrastraba entre sus vergüenzas, aquellas que resultaban menos calificadas como por ejemplo, ser un tránsfuga político, un acróbata del cambio de bando que se ubicaba cómodamente… según desde donde pegara el viento.por el Lic. Gustavo Adolfo Bunse