La movilización auspiciada por Hugo Moyano, el discurso del jefe de los camioneros en Plaza de Mayo, la errática intervención de la señora de Kirchner en la cadena nacional del martes 26 y el demorado y mezquino monto que la caja central le giró a la provincia de Buenos Aires constituyeron, en la semana que concluye, pruebas insoslayables de la desagregación de la coalición oficialista. No fueron las únicas.Por Jorge Raventos