El gobernador mendocino está convencido de que sus gestiones casi secretas en la Casa Rosada darán buen resultado y el polémico sistema tras 33 años será eliminado. Espera, así, quedar en la historia. La furia de las provincias vecinas, en aumento.
El gobernador mendocino está convencido de que sus gestiones casi secretas en la Casa Rosada darán buen resultado y el polémico sistema tras 33 años será eliminado. Espera, así, quedar en la historia. La furia de las provincias vecinas, en aumento.